Contar un cuento

Es el país de Irás y No Volverás
donde los relojes marcan el invierno en punto
y sólo en tu memoria habría primavera
si tuvieras tiempo de recordar
Pero sólo hay tiempo para buscar a la reina blanca

Aquí se congela el corazón y no puede romperse
Aquí se congelan las fuentes del llanto
Aquí se congelan las palabras que designan cosas de colores

y sólo sobrevive la palabra de su nombre
Pero tú no sabes cómo se llama la reina blanca

Se sabe poco de la reina blanca:
que habita un silencio sin ventanas
que habita el castillo de Salsipuedes
que habita el lugar del frío

Se sabe poco de la reina:
que es completamente blanca
que ni pensando todas las rosas juntas
se podría armar un arrebol en sus mejillas
y que ni con todas las alas de todos los pájaros
se podría emigrar de su invierno en punto

Se sabe poco de ella
Pero no necesitas más para buscarla
Ni necesitas más para no encontrarla

Ulalume González de León

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Acibernética

No
no nos respondíamos
Las preguntas lanzadas rebotaban
y volvían distintas
casi irreconocibles
pájaros migratorios siempre otros
Podíamos usarlas en seguir preguntando

Ulalume González de León

Litología

Arrojaría la primera piedra
si tan sólo supiera
contra qué
contra quién
Pero callo
obedezco
gasto mis días
pongo
hasta el cansancio piedra sobre piedra
Repito:
sobre esta piedra inventaré mi vida
Repito:
sola piedra de escándalo la muerte
Y oigo la piedra de moler del tiempo
que adelanta noticias de mi polvo
Hasta las piedras saben esa historia:
que no quedará piedra sobre piedra

En vano
piedra infernal
el pensamiento quema
No habrá
nunca piedra de toque:
quedaré muerte afuera vida afuera
piedra oscilante
entre luces y sombras de sí misma
Me parece
haber leído ya esta biografía:
si la piedra angular del edificio alma
su vocación pública de piedra meteórica
y alza el sueño ingastable
tu cuerpo
piedra franca
mina el tiempo
y a contramuerte lascas vas perdiendo
Entre el alma durísima
y el blanco cuerpo guarda mientras puedas
el corazón piedra preciosa
y los mejores días pasados hace tiempo
y empedrados de malas intenciones
como todo perdido paraíso
yesterday
vie en rose
Entre la vida y tú
la cortina de piedra
y no hay sésamo ábrete que valga
Quedarán para siempre de aquel lado
el amor como algo perdido de antemano
la mano que juraba no soltarte la mano
el gran paracaídas de esperanza
y todo cotidiano deus ex machina
la vida rota y sin usar
la fórmula
secreta del deseo
la alegría
de roja mermelada
Y torcerás pañuelos ya sobresaturados
repasando a escondidas
los como-para-siempre del pasado
Rómpete los nudillos contra la piedra dura
El cuento ha terminado

Sólo hay recuerdos de mellado filo
todas las piedras de afilar gastadas
y goteando luto las yesqueras
y divorciados
el pedernal y el eslabón
Y dónde
podrías encerrarte a piedra y lodo
que no llegara ella
la que tira la piedra
la que esconde la mano

Ulalume González de León

Carta a una suicida

Todo lo perdido
nuestro para siempre,
a prueba de vida,
a prueba de muerte.

Hoy soñé que ayer
era diferente
y me desperté
para no perderte.

Hoy soñé que era
lo mismo mañana:
por tenerte siempre
me morí en la cama.

Ulalume González de León

Acto amoroso

dos se miran uno al otro
hasta que son irreales

entonces
cierran los ojos

y se tocan uno al otro
hasta que son irreales

entonces
guardan los cuerpos

y se sueñan uno al otro
hasta que son tan reales

que despiertan:
                      dos se miran…

Ulalume González de León