Concluiremos qué

Yo volveré a despertarme a la tercera alarma
en lugar de con tus buenos días.

Tú volverás a dormir temprano
en lugar de leerme historias en la madrugada.

Yo seguiré durmiendo la siesta
y tú odiándola.

Tú seguirás perdiendo autobuses
pero ya no pensarás en mí para que te rescate.

Yo volveré a buscarme en el espejo
y tú volverás a buscarte en otros ojos.

Los conciertos seguirán
así como seguirá nuestro amor por la comida basura,
pero lo compartiremos con otros.

Se te seguirán olvidando las llaves y los besos
pero no abrirán la puerta de mi casa ni serán mis labios los que te esperen.

Yo seguiré llegando tarde a las citas y a la vida en general
y serán otras personas las que rían mis excusas.

Seguirás haciendo sonreír después del sexo,
y será otra persona al otro lado del pasillo quien se contagie.

Seguiré dejando mensajes a altas horas,
pero serán en otro buzón de voz.

Seguiré.
Seguirás.

Quizás nos recordemos en algún momento a cámara lenta
cuando alguien pronuncie mi nombre o el tuyo
y no seas tú,
y tampoco sea yo.

Nos aferraremos al largo plazo
y cerraremos los ojos al corto por sentir la velocidad de esta noria
que se nos fue de las manos y se volvió carrousel.

Yo me convenceré de que ahora eres más feliz y sonreiré,
tú te convencerás de que tomaste la decisión acertada y sonreirás;
y batiremos nuestras alas bien alto como si no supiéramos que los pájaros
se cansan de volar.

Sonreiremos como idiotas
que no tienen ni idea,
pero que se van dando cuenta de que si hay algo
realmente efímero
son las personas cuando no se aferran al recuerdo de alguien más.

Y la única verdad será
que la vida sigue,
que la vida siempre sigue.

Sara Búho