Que nadie me ame
mi tierra está deshabitada y es hostil
que ninguna lengua me alabe
mi nombre no salva
que nadie hunda sus dedos en mi piel
sembrada de cardos
que no proclamen sus amores
en mis cavernas sin eco

Que me abran paso para ir en busca
de quien no me ama

Sandra De la Torre Guarderas

Fantasmas dejan sus huellas en las aguas
inscriben su desamparo en mandíbulas
su penúltima voluntad en postales de madera
saben que la carne dura menos que el palo
y que el hueso no tiene rostro

El muelle recibe los vestigios náufragos
que el tiempo convierte en rarezas de museo

Espanta verlos exhibidos
sin noticia del que penó en la espuma
quizá porque en todo pecho duerme
un cuerpo venido de ultramar
que en vano envió
su manuscrito en la botella

Sandra De la Torre Guarderas