Natasha

Mi secreto culposo
es desear un huracán
bautizado con mi nombre
y me gustaría
que fuera destructivo
para que
por muchos años
viejos acartonados
hablen
con incansable asombro
sobre mi salvajismo
y mientras beban
en solitario
su whisky de malta
recuerden cómo
sacudí sus casas
y boté
por la ventana del baño
todas sus pertenencias.

Natasha Tiniacos