Así como la niebla no deja huella
en la colina verde oscuro
mi cuerpo no deja huella
en el tuyo, y nunca lo hará.

Cuando viento y cellisca se encuentran
¿qué queda por conservar?
Así, tú y yo nos encontramos,
después, nos damos la espalda y caemos dormidos.

Como tantas noche resisten
sin luna ni estrella alguna,
resistiremos nosotros
cuando uno de los dos se haya ido lejos.

Leonard Cohen