Al infierno, señores

Al infierno señores, al infierno de los hombres,
Donde no hay hogueras, sino desiertos.
Venid todos conmigo, hermanos o enemigos,
A ver si poblamos esta ausencia
Llamada soledad.
Y tú, claro amor, palabra nueva,
Que tu mano no suelte mi mano.

José Saramago

Di tú por mí, silencio

No era hoy un día de palabras,

Intentos de poemas o discursos,

Ni ningún camino era nuestro.

Para decirnos bastaba un acto sólo,

Y ya que en las palabras no me salvo,

Di tú por mí, silencio, lo que no puedo.

José Saramago