ayer planté una flor brillante
y me quedé absorta escuchando el mar
dejando que los árboles
hicieran su trabajo con el mundo

ayer también nadé tratando de tener las únicas palabras que me amaban
en la boca

y me abracé a una roca y fui tan libre

Isabel García Mellado

hay gente que te dice
que por qué
que intentan abrazar tu incertidumbre
y tú, un pájaro ya sin fe
este pájaro azul
que no sabe posarse
sino en mí
y obligarme a mirar
un mar con horizonte y a llorar
como si no hubiera otra manera distinta de vivir
más que la de ir conmoviéndose
con todo lo que ocurre

Isabel García Mellado

huyes
de las princesas, de las constelaciones, de los momentos con sol

eres
una representación de todos los días
que baja a comprar el pan con los labios pintados
y se da cuenta de que en algunos segundos concretos de pronto todo tiene sentido

y ya

Isabel García Mellado

una vez conocí un hombre
y luego se murieron todos los hombres
años después llegaste
luego de desandar todo el camino
para reconocer que tenía miedo
un miedo superior a las ciudades
así fue como supe
que ya solo me sirven los jerseys de tu número que sólo me conozco en tu olor en mi hija
que este miedo de ahora
a tu lado es bellísimo

Isabel García Mellado

suben los pájaros
están desvencijados
alguien ha reprimido sus dolores durante demasiado tiempo

y hay un lazo azul
que une varias de las situaciones a las que quisiste renunciar

y hay una mesa
con una niña pálida y huesuda que pone todo su empeño de bebé en aprender
a sonreír

Isabel García Mellado