De cómo Guadalupe bajó a La Montaña y todo lo demás

A Miguel Donoso Pareja

En la esquina de General Arteaga y la calle de la Constitución hay una cantina que se llama La Montaña. El cantinero es Don Pepecalvotieneunahernia. Mejor conocido por Pepé Bolas. En La Montaña o porahí se reúne la flota del barrio de San Sebastián. Los güevones como dice Doña Florita.
Ay póngale un tostón a la mierdola para que cante Pedro Infante. Sale mula de seises. Ay güey, Paso. A que no saben a quién vi en casa de Pata Peludas. A tú mamá- Bofo. Saquen la de cincos que se orca. A la hermana de Lupe. No mames. En serio pero me dio chivia decirle que nos metiéramos al cuarto. Pendejo. Lo cierto a blancas. Tejones porque no hay ardillas.
En las tardes los vagos como dice don Camerino se dedican a mirar: nalga / culito / molote/ pedorro como dicen ellos. Chiquita. Ya viste qué calzonzotes. Mamacita. Quien fuera mosquita para pararse en tu caquita. Mua. O como dice don Pepe Bolas nomás hacerla de pedo.
Así hasta que los murciélagos salen del campanario. Entonces el día se va hecho la mocha y se prenden todos los focos en los postes. Para que los parroquianos no se tropiecen con los adoquines.
Hora de hacerle al galón y los que tienen ruca a darle al cachondeo. Verdá mi Revlon. Segurolas mi trompitas. Sentados en la banqueta los solteros le llevan gallo a sus novias invisibles “Dicen que la distancia es el olvido. Pero yo no conozco esa razón. Porque yo seguiré” TRÍO LOS PANCHOS. Y el Pifas platica de cuando la bisabuela Juana le decía que tomara caldo de tlacuache blanco. Mueles los huesos. Cuando haya luna llena te los bebes. Verás como se te quita lo prieto. No seas hablador. Me cái. Y el Caguamo de todas las artistas que me voy a coger cuando sea campeón mundial de lucha libre.
Era un domingo del mes de enero con todas las calles llenas de tiras de papel crepé. Y banderitas de papel de china. De muchos colores. De lado a lado de la calle. De esquina a esquina. Los adornos ocultan el cielo. Mejor dicho hacen un cielo más cerca de la Es la fiesta del patrono del barrio. Un santo con cara de mujer. Y taparrabo. Y todo lleno de flechazos. En la doctrina le cuentan a los niños que los romanos fueron los que se oo ajusticiaron.
El jardín está lleno de gente. Vamos a los juegos dijo el Pifas. Y se van los de siempre. El Revlon decía que eran los tres mosqueteros y el Caguamo que no güey si somos cuatro. Los tres mosqueteros eran cuatro. Lo dijeron en la equisedobleú. Ah. Al Trompas no le interesa la discusión. Quería llegar al jardín. Los juegos. Las luces. Las canciones. Traía algunos antojos.
Anduvieron dando la vuelta. Haciendo bola. Metiendo mano. Culito hermoso. Quinceañero. Suavecito como pétalo de flor. Manzanitas perfectas. Manzanotas. Bajo el vestido de charmés color de rosa. Mmmm.
Se subieronal martillo y el mundo comenzó a dar de vueltas más aprosa. El día abajo la noche arriba. Los cuatro estómagos se dejaban caer desde las nubes y cuando se iban a estrellar contra las luces se volvían a subir. El Pifas mitad miedo mitad broma se sacó la de hacer niños y se mió. Ya empezó a llover decía la gente abajo. Qué gacho.
Luego fueron a la carpa VENUS. Sí pa ver la variedá. Mientras veían a la Susuki el Trompas moviendo el dedo por entre la ropa así así se hizo una puñetachaquetamanuelapaja vulgo masturbación. Fue de a bolsita de pantalón. Pendejo la bailarina era un puto disfrazado. Que se me hace que le gusta la sinhueso. El camote. El mastiache. La peluda. Me agarras cansado. Hablador. De todas maneras estaba re bueno.
En la carpa de la Señorita Araña el Revlon se chingó una cartera. A ver Señorita Araña dígale al público presente por qué se quedó usted así. Por desobedecer a mis padres. El índice-y-el-medio. De qué se alimenta Usted. De carne Humana. De-la-pura-esquinita. Qué consejo le da Usted a la juventud. Que no desobedezcan a sus mayores. Pero-jalando-rapidito. Se acaba esta tanda y sigue la otra. En la cartera había como doscientos pesos.
Ya con la lana se chingaron unos jóquéis con miel. Y unas enchiladas con café. Y unos tacos con refrescos. Y churritos. Bien a toda madre. Me cái.
Con dinero baila el pedo. Dijo sonriente el caguamo tirándose un perro. Y ya picados que se meten al Castillo de los Espantos. Entraron en fila india. El Revlon le soltó un madrazo al Mostro de la Laguna Negra. Me agarró los huevos el jotazo. Y se salieron.
Todo iba tranquilo hasta que llegaron al tiro al blanco. TIRO SPORT AMERICA. Pasaban desfilando los soldaditos. Los patos. Los conejos. Los changuitos de plomo. Puto el que no tumbe un sorcho. Da a negra el que falle. El que pierde paga. Y el Trompas alardeando de su buena puntería disparaba cada vez de más lejos. Que pa que vean güeyes. Cada vez más retirado. Pa demostrar la chingonez. Más lejos. Más. Hasta que se perdió con todo y rifle. Nomás dijo ya se acabaron las municiones y se fue. La gente al mirarlo venir con el arma rápido lo dejaba pasar. Fácil huyó. No mames regrésate. Ya vente güey. Pinche Trompas. Y policía policía unos ladrones. Auxilio. Agárenlos. Policía. Deténgalos. Y a correr y la ley atrás. Y tanto que habíamos comido.
Que los traigan. Este es Federico Pérez alias el Revlon. Vago y malviviente. Soltero. Veinticuatro años. Lo capturamos en el local de la de Sedy Marky la Dama de las Serpientes. A cumplir con nuestro deber pisamos dos tarántulas y tuvimos que matar una boa que nos atacó. Firma aquí. Pásale.
Este es José de Jesús Martínez alias el Pifas. Sin ocupación. Divorciado. Veintiocho años. El hijo de la chingada se disfrazó de vendedor de tacos y por poco se nos escapa. Fírmale y pásale. Rápido.
Y este otro es Manuel Orta Gómez alias el Caguamo. Vendedor de periódicos. Soltero. Veintiún años. A éste con riesgo de nuestras vidas lo tuvimos que bajar de la Rueda de la Fortuna. Fírmale cabrón. A pa letrita.
Al cuarto malhechor de nombre Juan Sánchez alias el Trompas que según declaraciones de testigos fue quien inició el asalto no pudimos capturarlo. Huyó del lugar de los hechos amenazando a la gente con un rifle. Es todo jefe.
A ver hijos de puta. Orita nos dicen dónde vamos a encontrar al otro güey. Plaf.
A esas horas el jardín de San Sebas está muy silencioso. El desmadre se ha quedado quieto adentro de los puestos o entre las hojas de los árboles. El campanario abre un ojo porque al rato le toca llamar a la primera hora del día. La misa llega como a las seis. De negro. En las calles el papel de colores está húmedo. En las celdas hace un chingo de frío.
Jefe. Anoche nos cansamos de madriarlos y no dijeron nada. Está bien. Que los turnen al juez a ver si no se les quita lo padrote.
Ese don Pe-pito tráiganos las oxtras. Ya peló gallo esa mulita de cincos. Pasaportes. Iguanas. Tragos de cerveza Superior. Pinche Trompas. Que ni se aparezca por aquí el ojete. Trago de cerveza Carta Blanca. Seis meses en el bote por su culpa. Silencio. Tragos. Pero me sirvió para darme cuenta que las viejas valen madre. Por qué mi Revlon. De todos mis amores ninguno fue a llevarme siquiera unos cigarros. Pos será el sereno pero yo a ese güey lo voy a madriar. Hijo de la chingada. Trago prolongado de cerveza fría. Cálmese mi Cagämito. El Trompas se portó gacho pero es cuate. Que no ve que el niño dios nunca le trajo nada ninguna navidad. Traía ganas de su riflecito. Neta.
Miren. Y el medio día se puso enserio porque el Pifas está hablando en serio. En serio ora que estuvimos entambados estuve pensando muchas cosas. POEMA: Nos metieron al pinche bote / porque no tuvimos una pinche lana / para darle una pinche mordida / a la pinche justicia / o a poco vieron un pinche curro adentro / CORO: me cái que no. Por eso en lugar de pensar en darle sus madrazos al Trompas hay que pensar en cómo tener harta lana. Harta. Siéntese bien no se vaya a caer. NOTA:
En todo el cuento nunca llegan a entender que el problema es el puto sistema capitalista.
Yo tengo un plan a ver qué les parece. Vamos a aventarnos un secuestro. Paletas. Paletas. Frente a la cantina el paletero y su sombra se desgañitan muertos de sed. Paletas de leche y agua. Moretones de viento en el pecho los gritos. De la sombra también. Tragos de cerveza. Está cabrón. Más tragos. Con tanto secuestro que hay ningún ricachón anda solo. Ya lo sé si no me creas tan güey. Estuve pensando en alguien que no traga guardanalgas. A poco piensas secuestrar a uno del barrio y pedirle de rescate la hija más buena. Me gusta la idea mi Revlon. Luego vendemos a laruca y nos venimos a poner bien pedos con don Bolas. Soplas. No marchen estoy hablando en serio. Era verdad. Todas las moscas de La Montaña estaban quietas.
Tragos de cerveza. Bueno mi Pifas dinos a quién. Ustedes nomás ténganme confianza. Yo ya lo pensé y lo repensé. Lo planié todas las noches en la celda. Antes de dormirme. Cuando sentía más frío. A ver cómo la ven ustedes. Vamos a secuestrar a la Virgen de Guadalupe. A la reina de México. Sí. A la de la basílica allá en la capital.
Las moscas huyeron. En los caracoles de las ventanas del barrio el mar se silenció. Las flores de las macetas cercanas a la Montaña se estremecieron. Las hormigas estaban nerviosas.
Calma tu pedo Pifas. Ni madre yo no me quiero condenar. Chale no sean putos. Va a ser fácil. Échenle cabeza y verán cómo en un dos por tres nos aventamos. Orale. Vámonos a la capirucha. Allála hacemos y nos retachamos de volón.
Eran como las tres de la tarde Ya vas.
El día señalado. Jueves veintitrés de abril. La mañana tiene canas. Quiere decir que amaneció gris. Pendejo. Todos los pájaros de la ciudad despertaron mojados. No eran orines. No era el rocío. Eran las lágimas de los árboles. Güey.
El Revlon apareció antes de la primera misa. Traía puesta la sotana robada en la sacristía de San Sebas. Tic-tac. Tic-tac. El reloj principal de la basílica se detuvo. Tic-ta. Quien lo viera no lo creyera. El Revlon estaba igualito que un cura.
Llegó al altar mayor acompañado por dos trabajadores del templo. El Pifas y el Caguamo con bata y casco y botas y la boca seca. Reseca. El miedo es cabrón. Resequísima. Con solemnidad y siempre bajo las indicaciones del padre Revlon. Los ayudantes hicieron su trabajo. Las manos. El pulso. Los latidos. Fríos. Sudados. Temblorosos. Laboraron.
Afuera el auto robado fumaba con impaciencia.
Lentamente la virgen comenzó a bajar del altar mayor a la Montaña. “Miembros de la liga comunista Comandos del Pueblo secuestran a la reina de México”: EXCELSIOR. Los tres con un estilo impecable iniciaron la procesión. Pero no podían salir. La puerta se iba cada vez más lejos. Caminaban y caminaban. En el pasillo sobre la alfombra conocieron la eternidad. Mientras las bancas a los lados quietecitas les decían adiós. Adiós Caguamo ganas de llorar. Adiós Revlon ganasdemiarse. Adiós Pifas ganasdecagarse. Pie derecho pie izquierdo. Pie derecho pie izquierdo. Adiós. Bena suerte. “A empujones fue subida en una auto la virgen de Guadalupe”: LA PRENSA. Los escasos fieles de esa hora se arrodillaban al paso de la comitiva. Con cuidado hijos no vayan a estropear la imagen. Los óganos de todas la iglesias tocaban una nota al mismo tiempo. “Adoradores de la hoz y el martillo sin madre dejan a la patria”: ALARMA. Luego de cinco mil aves marías llegaron alcarro. Nadie sospechó nada. Un limosnero ciego presintió algo cuando al pasar las imagen las nubes de los ojos se le cayeron. Pudo ver. Al instante la morenita lo volvió a cegar. EL sol salió para mirar el auto que arrancaba. Todos iban felices. También la virgen en los brazos del Revlon.
LA VERSIÓN DE UN TESTIGO: cerca-de-las-cinco-de-la-mañana-una-docena-de-homvres-armados-hasta-los-dientes-entraron- de-improviso- al-templo-y- ordenaron-a- los-que-ahí-estábamos- que-nos-pusiéramos- en-el-piso- arriesgando-mi-vida- quise-impedir-el-sacrilegio-pero-las- fuerzas-me-fallaron- los-criminales- eran-altos-y-barbados- y-hablaban-un-lenguaje-extraño. El ciego sabía que no era cierto.
En la carretera los postes pasaban hechos la chingada.
Detente. Detente. No. No me detendré. Ese hogar es mío. Sólo mío. Pi. Pi. Pip. Se interrumpe la novela. Desde la redacción de noticieros llega una noticia. Hoy a las cuatro cincuenta de la madrugada la virgen de Guadalupe fue secuestrada. La reina de México. Sí. La de la basílica en la capital del país. En una nota que los plagiarios dejaron junto al altar mayor exigen la suma de cinco pesos. Cinco pesos por cada mexicano católico apostólico y romano. Cantidad que será entregada al Comité Pro Construcción de la Nueva Basílica. Organismo con quien los malhechores se comunicarán para fijar el sitio de la entrega del rescate y la devolución de la Patrona de América. Luego se sigue oyendo “El hogar que me robé”.
Misióncumplida. Ya la guardé y don Pepe ni se las olió. Misión cumplida. El carro ya está en la presa. Se hundió a toda madre. Vamos a echarnos una fría. Misión cumplida. Hasta dos.
“La Historia de la Moneda de a Cinco Pesos” CUENTO: Había Una Vez UnaSeñora QueSeLlamaba DoñaJerónima QueLavaba RopaEnLaCasa DeLaSeñora LópezLaCual PagóLaLavadaConUnaMonedaDeCincoPesos QueElSeñorLópezObtuvoAlCobrarLaRenta DeLasVecindades DeSuPropiedadEnUnaDeLasCualesViveDoñaJerónimaQuePagóLaRentaConUnaMoneda DeCincoPesosQue HabíaGanadoPor BarrerEnElRestaurante LopitosDelCualEs PropietarioElSeñorLópez. FIN.
Esta moneda es pal rescate de la virgencita. Y doña Jerónima se fue a formar a la cola de los apostólicos católicos y romanos. Y mexicanos. Colona serpiente. Quetzalcóatl múltiple. No mames. Que se viene arrastrando sobre su panza de suela de zpato. Colísima que repta desde el centro de la ciudad hasta el cerro del Tepeyac. Que ahí fue donde se puso el Comité. A los costados del colonón se venden: “voy a pasar lista niños”: Tamal-presente. Atole-presente. Estampita de la Virgen-presente. Chicle-presente. Rosario-presente. Escapulario-presente. Chocolate-presente. Vela Bendita-presente. Tacos-presente. Pulque-presente. Naranja con Chile-presente.
En la cola todos compran. Mientras el Comité llena y llena y llena costales y costales y costales de monedas y monedas y monedas comolas de doña Jerónima. Jerónima.
COMUNICADO CONJUNTO DE AUTORIDADES CIVILES MILITARES Y RELIGIOSAS: “De ninguna manera se transará con los secuetradores”.
Ta ra ta ta ra ta ra ra ran. Ta ta ra ra ra ra ran. Pedro Infante en La Montaña. “Te vi sin que me vieras. Te hablé sin uqe me oyeras. Tus.” Ya ves pinche Piafas. No quieren darnos la lana. No se me asuste. Así dicen siempre. O a poco creen que van a dejar que hagamos chicharrón de virgen. Porque si no nos dan lo que pedimos la quemamos. Pos sí. Sirve que se va al cielo y ya deja de sufrir con nosotros. Mira mira. Oye güey andan agarrando a un chingo de gente. Cuicos y sardos se meten a las casas. Todo por nuestra culpa. Train unas ganas de agarrarnos. Hay que hacer algo. Pobre gente. Silencio. Fumadas de cigarro. En la oscuridad de la preocupación se prende un foco. El cerebro del Pifas de setenta y conco watts. Ya sé.
Noticia de último momento. Hoy a las diecinueve treinta horas se recibió un comunicado. Los secustradores comunican que ante las injusticias que las autoridades están cometiendo. Según los maleantes acalara el locutor. Al capturar gentes inocentes con el pretexto de salvar a la virgen. Nos vemos obligados a revelar nuestra identidad. Qué buena idea pinche pifas. Somos miembros del grupo Banco Nacional de México. Que mentira más absurda aclara el cabrón locutor. Que ante los problemas de nuestra cadena de bancos nos hemos visto obligados a salvar nuestra situación con la ayuda del pueblo de México. De la que se está perdiendo el Trompas. Seguiremos informando. Entra música.
Clap clap clap. Pisadas. Clap clap. Los pies desnudos del niño que vende periódicos. Clap. Sobre las calles las plantas descalzas. Extra extra. Clap clap. La extra. Clap. “Son arrasadas y quemadas todas las instituciones bancarias del país”. Clap clap clap. A quemar el dinero que es del diablo. Ytanto fuego hubo que hasta las monedas ardieron. MORALEJA: El dinero lo tienen los ricos. No sirve.
El Trompas ya había conseguido municiones. Aunque todavía andaba escondiéndose extrañaba un chingo a sus cuates. Carajo. Mis cuatitos. Un suspiro azul se le escapó. Olió a perfume.
Clap clap. Pisadas. Ya sabes. Clap la extra. “Suicidios colectivos”. San Luis Potosí, 26 de abril de 1976. Reuter Latin. AP y EFE. La congregación de adoradores de la vela perpetua voluntariamente decidieron incinerarse como desagravio por lo ocurrido a la reina de México. Una espesa columna de humo negro y maloliente oscureció el cielo de la ciudad. Las mujeres morían entonando el himno guadalupano. Se temen brotes de solidaridad con las adoradoras. ACLARACIÓN: Ellas aún no sabían que tres potosinos eran autores del secuestro.
TELEGRAMA DEL VATICANO: Decreto excomunión plagiarios Patrona de América Punto Pido respeto para banqueros Punto Unome dolor pueblo mexicano Punto Firmado Paulo Sexto.
Que el papa vaya y chingue a su madre. Gritó feliz don Goyo el talabartero. Después de muchos años estaba eufórico el viejito. Salud. Ya terminó de arreglar mi tinita preguntó doña Petra. Ora no trabajo.
MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: “Hoy la nación sufre el ataque de fuerzas pro imperialistas e intereses extraños. Enemigos del progreso del país”. “Hoy somos blanco de una conjura internacional contra la democracia y la libertad.” Yo exhorto al pueblo de México a mantener la cordura. Y a la vez pido un voto de confianza en sus instituciones”. Y sigue más discurso en cadena nacional.
Tranquilamente miaba un borracho. Filosofando mientras el chorro de orines gorgoreaba en los agujeritos del mingitorio de La Montaña. De pronto en la esquina del baño. De atrás de unos botes se apareció la virgen de Guadalupe. El ebrio salió corriendo y jurando a gritos que no volvería a tomar. Se fue sin pagar por supuesto. El agente judicial asignado a vigilar en esa zona oyó el escándalo. Rodrigo Madariaga mejor conocido entre sus compañeros con el sobrenombre del Perro. Ante los gritos del alcohólico anónimo el Perro se dirigió al lugar de los hechos. Y oh sorpresa la del agente al descubrir a los malhechores con las manos en la masa. El Caguamo y el Pifas tratando de ocultar a la reina de México en el excusado. Dueño de la situación el Caguamo se dispone a detener a los secuestradores. En eso CRACK. El Revlon por atrás con una silla. La cortada en la cabeza va de oreja a oreja. El judicial cae. Perro alcancía. Aún atarantado por el golpe sabe que esta es la oportunidad de su vida. El triunfo que toda la fuerza policiaca del país quiere lograr. Y él puede hacerlo realidad. El. Un humilde agente judicial de la provincia.
En el piso las escupidas y las colillas de los cigarros están llenas de sangre. Asustadas. Tengo- – -que- – -lograrlo- – -ayúdame- – -virgencita- – -de- – -Guadalupe- – -. Instintivamente el Perro dirige la mano hacia la pistola. Don Pepe Bolas incapaz de resistir el espectáculo se desploma. Nunca se imaginó que ahí en su cantina la virgen y luego la pelea. Es demasiado. Ni siquiera una veladora le había puesto. Ya no lo hará. Su corazón sin gasolina dejó de funcionar.
Repuestos de la sorpresa se lanzan sobre el Perro. El Caguamo le pone la bota en la mano. Se la hace caca. La treinta y ocho super se quedó quieta entre los dedos rotos. Ora qué hacemos con este güey. Pos por lo pronto dale una patada en los güevos. No se vaya a parar. El Perro en lo más hondo de su conciencia sabe que esa es su oportunidad. Tiene que agarrarlos. Ayúdame- – -virgencita- – -de Gua PAF. Los güevos. Ten-go- – -que- – -ha- – -cer- – -lo. El Perro aterrorizado al ver que el Perro quiere levantarse le suelta un puñetazo que le rebota la cabeza entre las fichas de Carta Balanca y Superior. Rojas. Cálmate Caguamo lo vas a lastimar. Dice el Revlon sin darse cuenta de lo inútil de su preocupación. Asombrada en la rocola la voz de Pedro. “Por las tardes iba enamorado y cariñoso a verla.”
La confusión y el miedo dando aletazos chocan contra paredes y puertas. Amarás a dios sobre todas las cosas. Se oyen los aletazos. No matarás. La respiración contenida hincha las venas. Los ojos asustados no saben qué hacer. Pobres. No fornicarás. Los músculos a punto de estañar en una carrera sin fin. Parece que al momento saldrán huyendo todos. Hasta don Pepe Muerto con su hernia y su corazón.
El Pifas rompe el maleficio. La Montaña deja de temblar. Este todavía se mueve. No podemos dejarlo vivo. Al rato tendríamos encima todo el ejército. Qué hacemos le preguntó el Revlon. A poco quieres que lo matemos dijo el Caguamo. Las palabras se quedaron en el aire. Lo primero que hay que hacer es calmarnos. Si nos apendejamos nos lleva la chingada a todos.
Cierra las puertas Revlon. Tú quítale la pistola. No mames. Está toda llena de sangre. Y míralo se está moviendo. Tengo- – -que- – – hacerl- – -un- – -humilde- – – jud- – -ayúdame- – -virg- -. Que le quites la pistola pendejo. Ante la inutilidad del Caguamo el Pifas de un brinco agarra la pistola. La limpia en su pantalón y se la da. Apúntalo. Mientras yo guardo la virgen y nos vamos. Un Caguamo pálido y tembloroso vigila. Hace como que vigila. De lo más profundo de su conciencia el Perro empieza a levantarse. El Caguamo se ha quedado paralítico. Y mudo. Y sordo. Y absolutamente pendejo. Udicial- – -d- – -provi- – -ercit- – -e- – -Gua- – – josdelachingada. El Perro está parándose. Perdida la noción del tiempo. Perdido el cuerpo. Perdido. Lleno de furia al darse cuenta que se le está saliendo la oportunidad por las heridas. U- – -humil- – -uadulu- – -josdesurrepinchema. Se ha puesto de pie. Tambalaeante. Levanta los brazos. El Caguamo lo mira todo en cámara lenta. Y como muy lejos. Lejos. Lejos. Cia- – -de- – -pro- – -itá- – -d- – -chingadísimama CRACK. El Revlon. Vuela una botella de Ron Potosí. Truena la región occipital del Perro. Toda la Montaña se estremece. Aparece el Pifas con la virgen. Le quita la treinta y ocho al Caguamo atónito. Apunta sobre la tetilla izquierda. Y perforando la placa oculta bajo el saco BANG. Lo mira un momento. Se guarda la pistola. Luego recoge la botella de Ron Potosí. No está rota. La limpia. L destapa. Le da un trago. Se la pasa al Caguamo. El Perro se quedó con los ojos abiertos.

Está feo el pedo dice el Revlon y toma la botella. Silencio. Bebe. La pasa. Silencio. La sangre del Perro comienza a coagularse. La Montaña está triste porque se murió don Pepe.

El Pifas habla despacio. Yo creo que para asegurarnos de que no haya mñas bronca pasamos a la casa de Chiucho el cuetero y le bajamos un costal de pólvora y cuetes y todo lo que tenga. Se frota la acara con las manos. Y ora qué quieres hacer. Como ya no tenemos dónde escondernos pos ya no nos escondemos. Toma un trago. Vamos a ponetrnos en la plaza de armas. Enfrente de Catedral. Está loco güey. Qué te pasa Pifas. Por pura seguridad pendejos. Ahí ponemos a la virgen encima de la pólvora. Nos acomodamos. Y nos quedamos a esperar. Silencio. Tragos. Pensamientos. Si no hacen lo que les pdimos le prendemos los cuetes a la virgen, Sale.
Y abandonaron La Montaña.
Los costales y costales llenos de monedas y monedas están rezando con su voz metálica en las bodegas de la basílica. Clín clín. El helicóptero no tiene la menor idea de ponerse a volar.
Hay que cnseguir cigarros y cerillos. Hartos por si los necesitamos. También latas de sardinas y galletas. Chale si no vamos de día de campo. Es por si hay que esperar güey. O a poco piensas tragar aire. Acuérdese de lo que le enseñaron en la escuela “hombre prevenido nunca es vencido”. Así aguantamos hasta que llegue la nave para que nos recoa. Y luego que nos leve a otro país para gastar nuestra lanita. Seguro.
Son las cinco de la tarde. En la calle los niños juegan con sus gritos. Suena lejos un tren. Las campanas de las iglesias llaman al rosario.Bicicletas. Una niña en una ventana canta junto a un caracol. Huele a pan. Cláxones. Todo parece igual que siempre. Perono es cierto.
Pásame el costal. Los cuetes y los cerillos. Tú carga los cigarros y la tragazón. La virgen va con el Caguamo que trai las bolsas llenas de palomas de pólvora. Oye Revlon. Siento como que a la virgen le palpita el corazón. No mames.
Gánese usted un viaje de ida y vuelta. Dice un radio. Con hospedaje y alimentación hasta el viejo continente. Dice otro radio. Si recuerda de quién es esta famosa frase: “A mí que chingaos me importa que Beethoven fuera sordo”. Dice otro radio. Mientras lo piensa no olvide seco él y seco usted. Desodorante y antitranspirante osart.
Llegaron y pintaron su raya. Una rueda.
Interrumpimos nuestro concurso para dar una noticia de última hora. Los secuestradores dan la cara. Tres delincuentes. Todos con antecedentes penales. Los maleantes se han instalado en el centro de la ciudad de San Luis Potosí. De donde son originarios.
San Luis
Al norte el río Santiago:
Pútrido.
Al sur el río Espanta:
Seco.
Amenazan con dinamitar a la reina de México si sus promesas no son cumplidas. Una gran multitud se halla congregada en torno a ellos. Seguiremos informando.
Atrás de la raya por favor. Atrasito de la raya que hay pólvora. Atrás de la raya. Señora. Apague su veladora. No la chingue.
La televisión de todo el país interrumpe su programación ordinaria. En vivo. Cadena nacional. El cielo potosino. Patrocina una marca de cigarros. Las torres de catedral. En blanco y negro. Y una marca de tequila. Los árboles. Unas palomas. El horizonte. A todo color. En los televisores de todo el país.
Vista general de la muchedumbre. Al centro un pequeño círculo. Atrasito de la raya. En todas las pantallas un costal sucio. La virgen. Dos cajas de galletas saladas. Un manojo de cuetes de vara. Paquetes de cigarros. Latas de sardinas. Un sujeto delgado y moreno que fuma sin parar. El Pifas. Clos op al Revlon. Se ve carita. Al Caguamo lo describe el locutor como grande y gordo. Todos mal vestidos. Si son mis cuates dice el Trompas.
La ciudad está inundada. Ríos de hombres y mujeres. Jóvenes. Ancianos. Niños. Cascadas de seres humanos. Qué Niagara Fols ni qué la chingada. Piernas. Espaldas. Pechos. Zapataos. Manos. Nalgas. Brazos. Camisas. Ombligos. Vergas. Pantalones. Vientres. Rodillas. Chiches. Pegol. Pegajoso. Pegoteado. Sudores nunca vistos. Calores nunca sentidos. Los primeros en caer bajo los pies del aplastamiento son los chaparros y los niños. Los que mueren dolor dolorcísismo. Después negro negrísimo. Luego nada. Nadísima. A veces un grito muy ronco pero no más. En fin. Es un aplastamiento de gente cabroncísimo.
Abran paso que viene el cardenal con los obispos. Los gordos avanzan entre nubes de incienso. Lentos púrpuras y morados. Luego llegan cientos de procesiones. Y camarón que se duerme sirve de alfombra. Compañías. Órdenes. Hermandades cofradías. Congregaciones. La del sagrado corazón. La del santo niño de Atocha.
Atrás de la raya por favor. Atrasito de la raya.
Asociaciones. Clubes. Partidos Políticos. Logias masónicas. Deportistas. Estudiantes. Putas. Los viejitos del asilo. Vendedores ambulantes. Niños de escuela. Pandillas. Cada contingente con su bandera. Escudos. Estandartes. Mantas. Banderolas. Pancartas. Banderines. Insignias. Azul. Rojo. Amarillo. Verde. Magenta. Violeta. Ocre. Blanco. Solferino. Gris. Etcétera.
Bandas. Conjuntos. Tambores. Platillos. Mariachis. Clarines. Orquestas. Violines. Coros. Tríos. Tenores. Guitarras. Maracas. El himno nacional. La marcha Zacatecas. Barras y estrellas. Cantos greogorianos. Jesusita en Chihuahua.
Mudos que hablan. Niñas que menstruan. Paralíticos que andan. Ciegos que ven. Mujeres que dan a luz. Sordos que oyen. Estériles que fecundan. Frígidas que se erotizan. Muertos que resucitan no.
Los presos. Los locos. Los cancerosos. Los tuberculosos. Los sifilíticos. Los leprosos. Los epilépticos. Los sonámbulos. Los sanos. Los putos. Las lesbianas. Y los que ocurran.
Miles de gentes saliendo de todos los lugares. De cualquier parte. De ningún lado. De aquí. De allá. De donde se les pega la gana. Como si hubieran estado escondidos hasta hoy. Esperándose. (Como va a ser el día de los chingadazos.)
Y háganse a un lado que ahí viene el ejército. Un dos. Un dos. Con las botas lustrosas aplastando gente. Un dos. Un dos.
En el horizonte ladridos. Todos los perros de la ciudad. Las hormigas asustadas en su hormiguero. Los pájaros vuelan sin poder detenerse. Las cucarachas en sus agujeros con las antenas quietas. Los gatos en las azoteas no dejan de mirar. Tranquilos.
Ay ojete qué desmadre. Cuánta gente. Y las cámaras de cine. Y las de televisión. Ora sí somos famosos. Tengo miedo. Yo también mi Revlon pero hazte pendejo porque se van a dar cuenta los de las cámaras. Prenden un cigarro con la colilla de otro. Mira qué asustado anda el Caguamo. Qué pasó no tiemble.
Los comerciantes y los hoteleros felices.
De repente el Caguamo sale corriendo. Derechito a un militar. Perdóneme general. Perdóneme. Ya no lo vuelvo a hacer. Una bala arribita de la nariz fue la respuesta. Quiso volverse con sus cuates. La muerte le puso zancadilla. Otros disparos le estallaron las palomas que traían las bolsas. Los truenos lo hicieron brincar ya difunto. Cabrones.
Las carreteras están bloqueadas. Cada minuo hay más gente. Un rumor gigantesco. Sabe cómo estará el suelo. En la televisión las entrevistas. El general. El cardenal. La patria con un rebozo blanco. Los banqueros. Todos opinan. Una delegación de mexicanos residentes en el Vaticano. Acaban de llegar.
Atrasito de la raya. Atrás. No se empujen que hay pólvora. Carajo que se hagan para atrás. Ahí van los cuetes.
La desesperación se va apoderando del Pifas. Ya le ha desesperado los pies. Las rodillas. Que no se avienten. El estómago. Que se hagan para atrás. Le llega hasta el cuello la desesperación. Suena el mar humano. El Pifas voltea para todos lados. Agarra aire y se pone las manos de bocina. Con toda el alma anuncia “si en cinco minutos no llega un helicóptero con el dinero le prendemos la pólvora a la virgen”. Como ola un murmullo. Con una chingada atrás de la raya. Grita el Revlon.
Fuman. Un trueno pone el cielo oscuro. Huele a lluvia. El aire dice agua. Los relámpagos sacan fotografías. En la madre.
No se desespere mi Revlon. Nomás que llegue el helicóptero con la lana nos pelamos. Pos que no se tarde porque la pólvora se va a mojar. Fuman.
Se miran a los ojos. Mucho tiempo. No dejan de fumar. El viento con sus dedos largos mueve el cabello de la multitud. En cada trueno se acerca la noche. Cargada de lluvia.
De pronto en el centro del círculo. En el centro del viento. En el centro del relámpago. En el centro del costal. El tiempo se abre como flor. Maravilla. Asombro. Oh. Y la virgen comienza a elevarse. Mujer. Viva. Super hermosa. Buenísima. Flotando con su manto de estrellas. Opacando la luz de los relámpagos. Serena en su sonrisa la morena. Chula entre las chulas. Federico Pérez y José de Jesús Martínez dejan de respirar. Se petrifican con el cigarro en los labios. Pero se quedan en pie. La reina de México asciende. Exhala fragancias. Jazmines. Magnolias. Tunas. Garambullos. Hasta el espectador más alejado siente la belleza. Ah.
La multitud postrada. Ruega por nosotros. Crece la devoción. Ruega por nosotros. Nadie se mueve. Ruega por nosotros. Sólo se escucha el coro gigantesco. Ruega por nosotros. Refugio de los desamparados. Ruega por nosotros.
Pinche vieja. No los dejes. Ruega por nosotros. En una esqina anónima el Trompas se lleva el rifle a la cara. Ruega por nosotros. Una lágrima azul se le rueda. Por sus cuates. Ruega por nosotros. Magnífica la virgen sube. Ruega por nosotros. Llena de luz. Como virgen. Ruega por nosotros. Pero antes de llegar al cielo: PUM. La revienta una munición.
Luego empieza a llover.

Ignacio Betancourt

Anuncios