Love me tender

Lo que hasta este momento fue una flor
comienza a ser una cereza. Lo que hasta ahora
fue la palabra cereza, cae de la página y se convierte
en un fruto que rueda y se detiene
en los labios de los amantes. En secreto
lo muerden. En silencio arrasan los relojes

hasta la próxima estación.

Horacio Fiebelkorn