Adiós memoria adiós

Quise olvidarte.
Más que eso,
necesité olvidarte.
Lo intenté.
Lo conseguí.
Fue tan intenso el deseo
que me pasé.
En mi cerebro hubo una fuga de
neuronas
y ahora tampoco recuerdo otras
cosas.
Sólo recuerdo
lo que sufrí el día de mi Primera
Comunión
con los zapatos pequeños.
Lo que sufrí,
los tres años de la guerra civil,
lo que sufrí
cuando aprendí a nadar.
Pero no recuerdo lo reciente…
¿Dónde he puesto mis gafas?
¡Qué mala cabeza tengo!
Tengo mal la cabeza,
(es preferible a tener mal el
corazón).
Viviré más.
Aunque no me acuerdo para
qué.

Gloria Fuertes

Cómo escribir un poema a las tres de la madrugada

Cuando el dolor acucia
cuando el reloj se para
cuando el gato procrea
cuando todo es feliz -menos tú-;
cuando son las tres de la madrugada
y no sabes nada
(si viajarás en taxi o ataúd…)

Te sientas en la cama,
rezas lo que recuerdas
concentrado en quien amas,
y recitas su nombre
entre las sábanas…

Así está hecho el poema
(pero sólo el poema).

Gloria Fuertes