Todas las cartas de amor son
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.

También en mi tiempo escribí cartas de amor,
como las demás,
ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
Tienen que ser
ridículas.

Pero, al final,
sólo las criaturas que nunca escribieron
cartas de amor
son las que son
ridículas.

Quién devolviera el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.
L
o cierto es que hoy
mis recuerdos
de aquellas cartas de amor
son los que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas
con los sentimientos esdrújulos
son naturalmente
ridículas.)

Fernando Pessoa

Lidia, ignoramos. Somos extranjeros
Dondequiera que estemos.

Lidia, ignoramos. Somos extranjeros
Dondequiera moremos. Todo es ajeno
Y no habla nuestra lengua.
Hagamos de nosotros el retiro
Donde escondernos, tímidos por el insulto
Del tumulto del mundo-
¿Qué quiere el amor más que no ser de otros?
Como un secreto dicho en los misterios
Sea sagrado por nuestro.

Fernando Pessoa