Puedo hacer lo que quiera

 

ir, si es mi antojo, por el camino de

las peleas de gallo o, el que lleva al Anfiteatro

de los Perros. También si me da puntada

adentrarme en la cuadra de los acuchillados

o cual Sísifo de las Pasarelas

cruzar los arrabales. Más encima

en la más profunda

en el acto más indisciplinado

dejar caer al cementerio

al Memorial que huele a desmemoria

y recordar y recordar y recordar

meter la lanza en los costados izquierdos

y derechos de las palabras

que ya expiraron.

Elvira Hernández