El viaje

a Alexis Romero

Cuando se inicia el viaje,
cuando verdaderamente comienza,
ya no se tiene memoria de la partida.

Ya no se sabe,
siquiera,
cuál era el destino previsto:
la posible travesía.

Pues todo viaje es también,
secretamente,
un pacto con el olvido.

Una forma de levar anclas,
de alejarse de las súplicas de los náufragos,
de aquellos lentos ahogados
que estuvieron en uno
y ahora yacen
en el fondo
lodoso
de nosotros mismos.

Arturo Gutiérrez Plaza