Te alejarás

Te alejarás de ese coño sangrante

que primero se ríe y después plagia

tus poemas Tratarás de olvidar

la sombra la espalda que cocina

el bulto que ronca mientras tú

en la otra habitación escribes

Te dirás cómo ha sido posible

Ese maldito olor que sale de entre

sus piernas Su manía de lavarse

los dientes a cada rato Es cierto

ya nunca más te contará la misma

historia de violaciones y psicoanalistas

Ni saldrá su relato del automóvil

paterno para estacionarse en tu

memoria (Ese mirador excepcional

desde el que veías que el coche

siempre estuvo vacío) No más

largas películas heladas Sus gestos

de desolación El miedo que apenas

pudiste tocar con las yemas de los dedos

Habrá un día feliz en que te preguntes

cómo eran sus brazos sus codos

ásperos La luna rielando

sobre el pelo que cubre su cara

Sus labios que articulan en silencio

que todo está bien Y todo

estará bien sin duda cuando aceptes

el orden de las tumbas Y te alejes

de sus largas piernas pecosas y del dolor

Ahora tu cuerpo es sacudido por

pesadillas. Ya no eres

el mismo: el que amó,

que se arriesgó.

Ya no eres el mismo, aunque

tal vez mañana todo se desvanezca

como un mal sueño y empieces

de nuevo. Tal vez

mañana empieces de nuevo.

Y el sudor, frío,

los detectives erráticos,

sean como un sueño.

No te desanimes.

Ahora tiemblas, pero tal vez

mañana todo empiece de nuevo.

Roberto Bolaño