El otro

¿Por qué decir nombres de dioses, astros,
espumas de un océano invisible,
polen de los jardines más remotos?
Si nos duele la vida, si cada día llega
desgarrando la entraña, si cada noche cae
convulsa, asesinada.
Si nos duele el dolor en alguien, en un hombre
al que no conocemos, pero está
presente a todas horas y es la víctima
y el enemigo y el amor y todo
lo que nos falta para ser enteros.
Nunca digas que es tuya la tiniebla,
no te bebas de un sorbo la alegría.
Mira a tu alrededor: hay otro, siempre hay otro.
Lo que él respira es lo que a ti te asfixia,
lo que come es tu hambre.
Muere con la mitad más pura de tu muerte.

Rosario Castellanos

Palabras

No malgastes en ofensas
palabras
que un día te sirvieron
para seducirme.
Te prefiero
silencioso
del lado oscuro
que crees
te ilumina.

Claramercedes Arango

Te alejarás

Te alejarás de ese coño sangrante

que primero se ríe y después plagia

tus poemas Tratarás de olvidar

la sombra la espalda que cocina

el bulto que ronca mientras tú

en la otra habitación escribes

Te dirás cómo ha sido posible

Ese maldito olor que sale de entre

sus piernas Su manía de lavarse

los dientes a cada rato Es cierto

ya nunca más te contará la misma

historia de violaciones y psicoanalistas

Ni saldrá su relato del automóvil

paterno para estacionarse en tu

memoria (Ese mirador excepcional

desde el que veías que el coche

siempre estuvo vacío) No más

largas películas heladas Sus gestos

de desolación El miedo que apenas

pudiste tocar con las yemas de los dedos

Habrá un día feliz en que te preguntes

cómo eran sus brazos sus codos

ásperos La luna rielando

sobre el pelo que cubre su cara

Sus labios que articulan en silencio

que todo está bien Y todo

estará bien sin duda cuando aceptes

el orden de las tumbas Y te alejes

de sus largas piernas pecosas y del dolor

Ahora tu cuerpo es sacudido por

pesadillas. Ya no eres

el mismo: el que amó,

que se arriesgó.

Ya no eres el mismo, aunque

tal vez mañana todo se desvanezca

como un mal sueño y empieces

de nuevo. Tal vez

mañana empieces de nuevo.

Y el sudor, frío,

los detectives erráticos,

sean como un sueño.

No te desanimes.

Ahora tiemblas, pero tal vez

mañana todo empiece de nuevo.

Roberto Bolaño

Un pequeño error de cálculo

Regresa el Cazador de su jornada de caza, magullado y exhausto, y arroja el cadáver del tigre a los pies de la Recolectora, que está sentada en la boca de la caverna separando las bayas comestibles de las venenosas. La mujer contempla cómo el hombre muestra su trofeo con ufanía pero sin perder esa vaga actitud de respeto con que siempre la trata; frente al poder de muerte del Cazador, la Recolectora posee un poder de vida que a él le sobrecoge. El rostro del Cazador está atirantado por la fatiga y orlado por una espuma de sangre seca; mirándole, la Recolectora recuerda al hijo que parió en la pasada luna, también todo él sangre y esfuerzo. Se enternece la mujer, acaricia los ásperos cabellos del hombre y decide hacerle un pequeño regalo: durante el resto del día, piensa ella, y hasta que el sol se oculte por los montes, le dejaré creer que es el amo del mundo.

Rosa Montero

Todavía

A Olga Orozco

Todavía me duelen
las manos que me faltan,
las que hicieron música
en mi cuerpo.
Todavía me duelen
las manos que me faltan,
las del atrevido ilusionista
que engañó mi pubertad.
Todavía me duelen
las manos que me faltan,
aquéllas que me guiaron
para hacer el poema.

Claramercedes Arango

Los lugares marcados donde casi te tuve.
Una playa encendida a orillas del verano,
una mesa en un bar, un alero de sombra,
un camino de tierra oscurecido y solo
donde creció el deseo como una hierba amarga.
Tengo un mapa aprendido de memoria, un pequeño
mapa (apenas tamaño de una gota de lluvia)
señalado con cruces rojas igual que besos.

Josefa Parra

This be the verse

They fuck you up, your mum and dad.
They may not mean to, but they do.
They fill you with the faults they had
And add some extra, just for you.
But they were fucked up in their turn
By fools in old-style hats and coats,
Who half the time were soppy-stern
And half at one another’s throats.
Man hands on misery to man.
It deepens like a coastal shelf.
La ridícula idea de no volver a verte
Get out as early as you can,
And don’t have any kids yourself.

Philip Larkin