entro lentamente por tus venas

hasta inundar

todos los rincones de tu cuerpo

rescato tu nombre milenario

en cada arteria

te pierdo y me encuentro

en la profundidad de tu mirada

sin compañía alguna

invado tus pulmones

y vivo

y me creo

con el aire que respiras

avanzo por debajo de tu piel

y organizo con exactitud

el metabolismo de tus penas

y tu cuerpo se convierte

en la zona sagrada de mi vida.

sin embargo,

hoy es mañana

y mañana será nunca

María Emilia Cornejo

Anuncios