Principio de incertidumbre

Por el Principio de Incertidumbre
es imposible determinar
a la vez
la posición y la velocidad de un objeto.

Un paradigma dudoso.
Así como el colibrí en vuelo
a cada instante
pierde un colibrí,
en un mismo acto
se elimina lo que aparece.

Somos
de segundo en segundo
un relámpago
y después otro
y ese espacio no vuelve.

Una sucesión de invisibles.

Vamos detrás de nuestra semejanza
tocándola apenas,

como la nieve.

La unidad y el trayecto son ilusorios.

El principio sería acertado
si no hubieran medido

la ausencia de los cuerpos.

Leopoldo Castilla

una vez conocí un hombre
y luego se murieron todos los hombres
años después llegaste
luego de desandar todo el camino
para reconocer que tenía miedo
un miedo superior a las ciudades
así fue como supe
que ya solo me sirven los jerseys de tu número que sólo me conozco en tu olor en mi hija
que este miedo de ahora
a tu lado es bellísimo

Isabel García Mellado

Estoy cansado

Estar cansado tiene plumas,
Tiene plumas graciosas como un loro,
Plumas que desde luego nunca vuelan,
Mas balbucean igual que loro.

Estoy cansado de las casas,
Prontamente en ruinas sin un gesto;
Estoy cansado de las cosas,
Con un latir de seda vueltas luego de espaldas.

Estoy cansado de estar vivo,
Aunque más cansado sería el estar muerto;
Estoy cansado del estar cansado
Entre plumas ligeras sagazmente,
Plumas del loro aquel tan familiar o triste,
El loro aquel del siempre estar cansado.

Luis Cernuda

No entres al ataúd

Carga tu ataúd siempre
No pienses nunca en la muerte
Pero si de repente te ataca
Pon tu ataúd en el suelo
Engaña a la muerte
Si tu muerte fue inevitable
ve en busca de tu tumba
acuesta tu espalda
no te encierres
duérmete todo el día
y en la noche
fija bien tu estrella.

Hussein Habasch

Otro tiempo vendrá distinto a éste.
Y alguien dirá:
“Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas
todas”.

Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.

Ángel González