Brooklyn está muy frío esta noche
y todos mis amigos están a tres años de distancia.
Mi madre dijo que podría ser cualquier cosa
que quisiera –pero yo escogí vivir.
En las escaleras de un viejo edificio
brilla un cigarro, luego se desvanece.
Camino hacia él: una navaja
afilada de silencio.
Su mentón dibujado por el humo.
La boca por donde vuelvo
a la ciudad. Extraño, palpable
eco, he aquí mi mano, llena de sangre delgada
como las lágrimas de una viuda. Estoy listo.
Estoy listo para ser todos los animales
a los que abandonas.

Ocean Vuong

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s