Temiendo leer

Son tiempos distintos.

Penélope, ajada y con gafas oscuras

para que no la reconozcan

los chulos

de los diarios vespertinos,

revisa cada tarde los listados

aparecidos

en los muros de la Alcaldía

temiendo leer

el nombre de Ulises

entre los caídos

Anabel Torres

Qui a le coeur, il ait le corps

(Chrétien de Troyes)

Si ves, mi buen amigo, a quien deseo,
dile que el alba yerta
—indecisa de luz y oscuridad—
está a mi lado
desde una noche antigua.

Recuérdale mi vida, porque es tarde
si memoria y amor son enemigos.

Si ves a quien deseo,
dile que ya su amor está vengado:
la noche fue muy lenta, porque aún es la noche.

Felipe Benítez Reyes