Nota VI

me pregunto qué sería
de la belleza de Rodolfo ahora/
esa belleza en vuelo lento
que le iba encendiendo ojos/

si volaría o no volaría
esta vez que nos derrotaron
por soberbios y ciegosordos/
pero tal vez sí volaría/

o volaría triste triste
corriendo el mundo con la mano
para mostrar los compañeros
que cayeron por la belleza

Rodolfo escribió esto en mí:

Juan Gelman

Testamento

Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;
habiendo llegado a este tiempo;
y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;
habiendo llegado a este tiempo;
y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;
y no poseyendo más que este tiempo;
no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;
no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;
decido hacer mi testamento.
Es este:
les dejo
el tiempo, todo el tiempo.

Eliseo Diego

Traducirse

Una parte de mí es todo el mundo
Otra parte es nadie: fondo sin fondo.

Una parte de mí es multitud
otra parte extrañeza y soledad.

Una parte de mí pesa, pondera
otra parte delira.

Una parte de mí almuerza y cena
otra parte se espanta.

Una parte de mí es permanente
otra parte se sabe de repente.

Una parte de mí es sólo vértigo
otra parte, lenguaje.

Traducir una parte en la otra parte
– que es una cuestión de vida o muerte–,
¿será arte?

Ferreira Gullar