Cambios de nombre

A los amantes de las bellas letras
Hago llegar mis mejores deseos
Voy a cambiar de nombre a algunas cosas.
Mi posición es ésta:
El poeta no cumple su palabra
Si no cambia los nombres de las cosas.
¿Con qué razón el sol
Ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se le llame Micifuz
El de las botas de cuarenta leguas!

¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
Los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
Que los zapatos han cambiado de nombre:
Desde ahora se llaman ataúdes.
Bueno, la noche es larga
Todo poeta que se estime a sí mismo
Debe tener su propio diccionario
Y antes que se me olvide
Al propio dios hay que cambiarle nombre
Que cada cual lo llame como quiera:
Ese es un problema personal.

Nicanor Parra

La muñeca de trapo

I)
le regaló una muñeca en su cumpleaños aunque ya no es una niña/la colgó frente a su cama
le hubiera
regalado un libro de bukowski
un cd de blues/un vino/ o un pasaje a termas de reyes

II)
jueves 1 de abril del 2.010 a las tres de la tarde
sentada en su cama contándole a su muñeca
:los zócalos reventados en la mirada de los hombres/no te ven/nunca te ven
esperman las paredes/las lecciones de estética aúllan de soledad/sin alegría
a veces abandonan sus infiernos para ahogarse en otros
sus calles huelen a peras podridas
perfuman sus corbatas/la postura/las terapias ¡son todos tristes!
le grita a la muñeca de trapo pero vamos hacer un pacto: ese es nuestro secreto/le dice y la vuelve a colgar del clavo en la pared

III)
cinco de la tarde con la muñeca en mano divaga
por las calles/ella debería tener una expresión
de una infancia feliz/le inventa cuentos le enseña las rosas sentadas en la plaza los árboles son grandes y la sombra adecuada sobre el banco
son generosos/así hay que ser/como los árboles
generosos y buenos
de a poco la sombra se va a conversar a mearse de risa de lo ridícula y buena/porque es importante ser buena para que alguien se ría
el telón baja completamente
vuelven a casa
la cuelga en la pared con cierta pena/debería responderle de vez en cuando

IV)
once de la noche la fiesta va empezar
música bailantera a todo volumen
vestidos de gala las maracas se mueven entre serpentinas desteñidas/llegaron los stripers/
le dice “¿ves qué feliz somos todos? ahora voy a copiarte
ese pasito te sale muy sexi meneamos las caderas hasta cinco centímetros del suelo vos estás en forma/no paras de tomar
nos emborrachamos/le rompemos los huevos a los que se la bancan
¿ya se fueron todos? vamos a dormir yo en mi cama y vos en tu clavo”
(nunca le dio las gracias por el regalo de cumpleaños, o si?

V)
seis de la mañana/los países europeos están del otro lado de la tierra/ le enseña un globo terráqueo
nosotros estamos de este lado: abajo/casi cayéndonos del planeta/será mejor vivir allá abajo caídas de todo/total a todos nos terminan gustando los regalos de cumpleaños o a nadie le interesa una mierda

Rebeca Chambi

El ser más poderoso del mundo*

Un mago de la India pasaba cierta hermosa tarde por la orilla del río Ganges, el gran río sagrado de los brahmanistas y budistas. De repente oyó fuerte aleteo sobre su cabeza y, movido por la curiosidad, alzó la mirada y vio un búho que llevaba un ratoncito en el pico.

El mago prorrumpió en grandes gritos y agitó los brazos para asustar al búho; éste dejó caer, en efecto, al ratoncito, que quedó en el suelo como muerto. El mago lo recogió, lo curó, y después, usando su poder mágico lo convirtió en una lindísima jovencita. La contempló con agrado y le habló de esta suerte:

-Vamos, mi linda niña, ¿a quién desearías como esposo? Dime tu pensamiento, pues mi poder es grande y no hay duda de que alcanzaré a satisfacer tus aspiraciones. La joven, que ya no se acordaba de su humilde estado anterior, exclamó:

-Quiero por marido al ser más poderoso del universo.

Esta respuesta no satisfizo mucho al mago, que era hombre sencillo y de apacibles sentimientos; pero como también era fiel a su palabra, se dispuso a cumplir los deseos de su ahijada.

-El sol -dijo-, es el ser más poderoso del universo. Es la luz del mundo y el calor de la vida. Será tu esposo.

Y volviéndose hacia el astro bienhechor, que en aquel momento resplandecía en medio de los cielos, le suplicó que aceptara la mano de la joven. Mas he aquí que el sol, que había escuchado toda la plática, respondió:

-Con gusto me casaría con la joven, pues es muy bonita, pero no soy el más poderoso. ¿Cómo puedo serlo, si una nube ligera puede eclipsarme y dejarme en la sombra?

Y pronto quedó probado, porque en aquel instante pasó una nube y oscureció al sol.

Entonces el mago pidió a la nube que se casara con su ahijada, pero la nube respondió:

-Con mucho gusto lo haría, pues es muy bonita; mas tampoco soy el ser más poderoso de mundo. El viento me arrastra y me lleva de un lado a otro, sin que yo pueda resistir a su voluntad.

Iba el mago a ofrecer al viento la mano de la muchacha, cuando observó que se estrellaba contra una poderosa montaña, rugiendo furiosamente, y no la movía ni una pulgada; por lo cual ofreció su ahijada a la montaña, recibiendo esta sorprendente respuesta:

-¿Dónde está mi poder? Sólo tengo resistencia inerte. Las tormentas se disipan en su golpe violento contra mí, pero soy incapaz de obrar; no puedo moverme; nada puedo hacer.

Aquel ratoncito que excavó su madriguera a mis pies es más fuerte que yo, puesto que no puedo impedirle que roa mis entrañas para hacer en ellas su vivienda.

El mago se maravilló del resultado de su búsqueda; pero luego comprendió que cada ser tiene una fuerza superior, que es la fuerza de su propia naturaleza. Entonces devolvió a la joven su condición natural, y como vio que era un ratoncito hembra, llamó al ratón que había labrado su casa en la montaña, para que ambos formaron un matrimonio feliz, que al fin y al cabo era lo que él deseaba.

*Cuento hindú