Te guardo

Tengo tres caras posibles
tú me las quitas todas
tengo una risa con alas
que vuela si estamos a solas

Tengo una voz y una piel
que quieren que tú las descifres

Tengo la vida muy corta
para entender lo que dicen
tus ojos que cuando los miro
brillan igual que los míos
pero no logro entender de que van

Pero si un día tú me encuentras
y ahora piensas diferente
te guardo un poquito de fe
para abrir los ojos y verte

Pero si un día tú me encuentras
y ahora piensas diferente
te guardo mi luz de mañana
mis ojos, mi amor y mi almohada

Tengo dos besos pendientes
uno por cada mejilla
y un abismo de cristal
por cada herida

Tengo el espacio carente
que ocuparía tu abrazo
si se nos diera el caso
de vernos lejos de la gente

Tengo la vida muy corta
y tú la mirada decente
y a mí no me importa pensar
lo imposible de tenerte

Pero si un día tú me encuentras
y ahora piensas diferente
te guardo un poquito de fe
para abrir los ojos y verte

Pero si un día tú me encuentras
y ahora piensas diferente
te guardo mi luz de mañana
mis ojos, mi amor y mi almohada

Silvana Estrada

Tal vez sea demasiado temprano

Tal  vez sea demasiado temprano
y no te hayas levantado todavía
y las cortinas ondeen
como velas contra tu ventana.
Pero sea la hora que sea, el lugar o la estación,
aquí estoy  a tu puerta,
con un puñado de razones por las que debería entrar.

Tal vez sea aún demasiado temprano en tu interior
para que te compongas y hables,
pero sea la hora que sea, el lugar o la estación,
me alegro de haber llegado tan lejos,
y saber lo que soy sin desconfiar.

La tierra tiene muchas manos y puertas
a las que llaman estas manos.
Hay sillas para algunos donde sentarse
con más paciencia que el resto,
y aquí estoy de nuevo y de nuevo llamando,
con un ramillete de primonias
vestido para matar,
limpio, sin polvo  y atontado.
Me creerán loco, demente o estúpido;
mi fe en ti sea tal vez del todo infundada;
podrían llamarla romántica hasta el fin,
pero, ¿qué más da?
Aquí estoy de nuevo y de nuevo llamando,
tal vez tenga demasiada prisa por correr hacia ti,
impaciente por compartir el resplandor
mientras haya
resplandor en torno mío.

A golpes llamo a la puerta del mundo.
Estás dormida tras ella.
A golpes llamo a la puerta del mundo
igual que a mi corazón un mundo llama a golpes.

Brian Patten