Futuro

El invierno rodará blanco,
sobre mi triste corazón.
Irritará la luz del día;
me llegaré en toda canción.

Fatigará la frente el gajo
de cabellos, lacio y sutil.
¡Y del olor de las violetas
de Junio, se podrá morir!

Mi madre ya tendrá diez palmos
de ceniza sobre la sien. 10
No espigará entre mis rodillas
un niño rubio como mies.

Por hurgar en las sepulturas,
no veré ni el cielo ni el trigal.
De removerlas, la locura
en mi pecho se ha de acostar.

Y como se van confundiendo
los rasgos del que he de buscar,
cuando penetre en la Luz Ancha,
no lo podré encontrar jamás.

Gabriela Mistral

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